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lunes, abril 27

La mejor heladera del mundo


En la esquina de la Av. Honorio Delgado y una calle sin gracia (que no tengo la menor idea de cual nombre tenga), en el distrito de San Martín de Porres, cada tarde en la esquina del frente de la nueva panadería, y siempre compinchándose de la señora que vende caramelos y demás en un kiosko, hay, en esa pobre esquina de esta triste y fría ciudad, una heladera. Y no es sólo una heladera, es una heladera que vende sus productos a los precios justos, no contenta con esto, la heladera te atiende diligentemente, muchas veces cuando voy a pedirle un tratufo pecatto la interrumpo comiendo, conversado amablemente con la señora del kiosko, pero ella amorosa, deja su táper para atenderme. Siempre dice que tiene los helados que quiero y me los da al precio justo, y yo feliz, por que así puedo juntar para tantas cosas que necesito. No me importa que no tenga Alaskas de fresas, por que ella vende su helado de fresa de hielo (de un nombre que no recuerdo) a un sol cincuenta y no a dos soles. No me importa que sea Lamborgini y no D'Onofrio. Yo feliz de comer cualquier marca de helados por que no me siento utilizado, timado, estafado y demás cosas que terminan en -ado. Que cool es ser atendido por la mejor heladera del mundo.

lunes, abril 20

Alaska de a dos soles


Yo NO estoy indignado por la bazofia de promoción de D'Onofrio de cualquier helado a un sol. NO, NO lo estoy. En realidad, ni siquiera disfruté, ni traté de hacerlo. Pero NO, eso No me indigna. Lo que en realidad me indigna son los heladeros al frente de la universidad donde estudio, en la mitad del desierto de San Martín de Porres, a una temperatura maldita, quieran aprovecharse de los estudiantes que se derriten de calor. A los que se nos antojan helados, y salimos afuera confiados que estará un buen señor con camisa amarilla y un triciclo lleno de delicias frías que NO querrá aprovecharse de nuestros bolsillos, nos espera un par de mal aspectosos señores que NO venden los precios correctos de venta a el público. Yo, el más adicto de los Alaska de fresa, salgo y -denuncio- tengo que caminar a una cuadra -en una esquina- donde lo consigo -si es que hay- al precio correcto.

Lo que NO entiendo, es por que se venden estos tipos de precios en zonas, digamos, marginales. En miraflores pido un helado y me lo venden al precio normal. ¿Por qué en San Martín de Porres NO lo venden así?