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jueves, setiembre 9

Mistura 2010


Este año fui a Mistura, fui dos veces, por lo que se puede deducir que sigo pensando que Mistura es una gran idea. Me desesperó no encontrar entradas en pre-venta (de verdad la pre-venta es la mejor manera de ir a Mistura), y me desespero aún más hacer una cola interminable para conseguir una entrada, pero tuve suerte y alguien más me compro una entrada, y entre feliz... a hacer una que otra cola adentro.
Las colas para conseguir entradas si que eran gigantescas, y tal vez son lo peor, pero tampoco se puede vender a diestra y siniestra, no deberían, ya que eso de vender a diestra y siniestra crea el otro mal de las largas colas: los revendedores. Estos seres inescrupulosos que lucraban con la esperanza de entrar a Mistura (y con el hambre de la gente).
Las colas eran un crimen, revender era un crímen. Pero bueno, entre, y me encantó la versión 2010, más ordenada, más restaurantes, más mesas. La gente dirá que para que voy a hacer cola, comer parado, por que hay tanta gente, por que hay ese tipo de gente aquí, etc. Pero es ridículo pensar que te van a dar un servicio personalizado en una feria. Si todos pudieran entrar, y comer sentados, Mistura debería ser del tamaño de Lima.
Y como dice Gastón, quien sabe, dentro de unos años Mistura sea eso, del tamaño de nuestra ciudad. Por que Mistura es una de esas ideas que ha nacido para ser grande

miércoles, febrero 17

Apreciados Señores de Nubeluz


Como todo latinoamérica, yo siempre he sentido un gran apego a Nubeluz. La verdad es que no recuerdo nada, pero nada, de Nubeluz. Pero juro haberlo visto, y cada vez que veo, escucho o leo algo sobre Nubeluz mi corazón da un respíngo y me siento un pequeñín en esos sábados por la mañana, en mi tele pequeña, la pantalla celeste con un arco iris multicolor. Y bueno encontré esto, y me parece tan decente que quiero reproducirlo.


Apreciados Señores de Nubeluz,


La televisión infantil se partió en dos con Xuxa, aquella rubia exuberante con aire de Cicciolina que aprovechaba el horario familiar para mostrar lo que las madres no nos dejaban ver en las telenovelas brasileras: labios carnosos, caderas tintineantes, primeros planos de voluptuosidades bronceadas y canciones sin sentido que invitaban a no sabemos qué clase de obscenidades. Pero en pleno gobierno de Alberto Fujimori, en 1991, ustedes presentaron Nubeluz con la argentina Almendra –¡qué nombre y qué buen acento gauchoinca!– y a Mónica –la mejor morena del Perú–, como “dalinas” –las divas al frente delshow–, enseñándome, a mi corta edad, la diferencia entre pornografía y erotismo: sus sugestivas minifaldas, altísimas botas y ajustadas trusas comenzaban a inquietarme, sin producir aún las escandalosas reacciones que la carioca generaba en los padres de familia.


Sobre todo en los padres.


Por fin, a mis diez años, encontré algo mejor que salir a montar bicicleta o jugar fútbol en las soleadas mañanas durante los fines de semana. De repente, Nubeluz se convirtió en el mejor plan: el universo de Glufo –el dueño de la nube– irradiaba color a un gigantesco escenario de decorados psicotrópicos y pisos de arcoiris, donde mis dalinas ejecutaban complejas coreografías, al ritmo de canciones como “La leche” –sobre la leche de vaca, aclaro–, que eran coreadas con la actitud de porristas inocentes que años más tarde Brtiney Spears se encargó de vulgarizar.

Con un cándido español, ustedes les enseñaron a las presentadoras –y ellas a nosotros– palabras como “glúfico”, derivada de “Glufo”, para definir todo lo que tenía que ver con el programa; “nubecinos”, para referirse a los afortunados críos que asistían y podían ver a Mónica y a Almendra en persona; “nubetores”, es decir, pervertidos como yo, que sólo las veían por televisión; “dicolines”, niños del elenco; “mónicos”, los segmentos de dibujos animados que incluían a Duckula y aLos caballeros del zodiaco; “lúndrico”, un maravilloso adjetivo para definir “maravilloso”; “flópico”, algo resbaladizo; y “kositos”, objetos y personajes de la escenografía. Esta típica jerga de viaje de LCD, que además seguro sirvió de inspiración a Los Teletubbies, aderezaba el planeta imaginario y hacía que la fiesta fuera mucho más placentera: una especie de naive peep show para prepúberes.


En 1993 tuve la suerte de que mi cumpleaños fuera un sábado para que las dalinas me felicitaran a través de la señal de cable, acompañadas por los aplausos de una horda de cholitos colegiales. ¡Gracias: pocas veces fui tan feliz! Así mismo, quisiera destacar la excelente producción del programa –que para fines publicitarios enfatizaban en llamar “fiesta”, no “programa”–, especialmente, aquellos juegos espectaculares con temáticas como la tierra y el agua, las piscinas climatizadas y los colchones enormes que soportaban las caídas de nubecinos desde vertiginosas alturas, después del anuncio –que se convertiría en canto tribal– “¡Grántico, pálmani, zum!”: un grito mucho más lúndrico que el soso “¡En sus marcas, listos, fuera!”.


Ustedes avivaron la fiebre por los deportes extremos y por los escotes.


Junto a Mónica y Almendra, surgieron otras “dalinas” –palabra que, al parecer, hace referencia a “dama linda”– como Lily, y un ejército de bailarinas o “cíndelas” y bailarines o “golmodis”. Además, en otros países montaron versiones piratas de las presentadoras: las “nubelinas”. Quiero reclamar en este punto: ninguna le daba la talla a las originales, mucho menos la detestable rubiecita Xiomy, de Colombia, que ascendió a dalina sin otro mérito que el de tener la sonrisa más fingida de Latinoamérica. En conjunto, ella carecía totalmente de talento para bailar o cantar, ocultando su discapacidad tras una voz infantil impostada.


Parecía un personaje de Rugrats.


El suicidio de Mónica a los 21 años –exactamente tres semanas antes que Kurt Cobain y también con un disparo en la cabeza–, marcó el principio del final de la fiesta de Nubeluz y me enseñó que no hay nube ni luz ni cánticos ni gránticos ni minifaldas suficientes para inyectarle optimismo a la vida de una superestrella deprimida. Su prístina sonrisa –así fuera simulada y por dentro ella estuviera desolada– vivirá en mi memoria y en la de todos los latinoamericanos que crecimos en la década del noventa, como símbolo de esa época.


De todas formas, para 1994, a mis 13, yo ya no estaba en edad de corear “vamos a hacer deporte, vamos a vernos bien” ni “papi, deja de fumar”; como si fuera poco, mi madre empezaba a preocuparse por mi vouyerismo y aislamiento. En secreto y mientras mis congéneres lloraban la muerte del gritón de Seattle, yo seguía soñando con la negra y brillante cabellera de Mónica y con que Almendra me entregara el Cono de Nubeluz después de ser el nubecino más diestro en las pruebas.


Tristemente, después de la tragedia el programa fue sólo eso: un programa –ya no una fiesta–que recurría a artificios tan ruines como poner a una Miss Perú en el lugar de la dalina suicida. Ni siquiera incluyendo a futuras protagonistas de telenovelas venezolanas, como las divas de cirujanos plásticos Scarlet Ortiz y Gaby Espino, Nubeluz logró prosperar y, en cambio, se convirtió en un montaje cada vez más aburrido y con peorrating.


¿Dónde quedó la Nube donde reposaba nuestra infancia?


Con esto aprendí que, aún en la televisión, nada dura para siempre.


A pesar de todo esto, sigo agradecido con ustedes, pues de su mano, Perú celebró la más emocionante fiesta para todos los niños del continente: hasta ahora no se ha visto un show tan exitoso como el que realizaron. Por eso, quizás, en mi cabeza aún suena, en las voces de Lily, Mónica y Almendra, la canción que cerraba el programa: “Que siga la fiesta”.


De: levelmagazine.com/web1/ediciones/marzo-09/157-level-ja-nubeluz.html

jueves, febrero 4

La teta se va a Hollywood


Anne hathaway lee los nominados a mejor película extrangera, entre ellos lee tranquilamente "the milk of sorrow" y, en ese momento, montones de peruanos se sentían felices. ¿qué tiene que ver esa película de nombre extraño con el perú?. pues todo, "la teta asustada" (nombre irreconocible en español para el ingles "the milk of sorrow") es un coproducción peruano-española dirigida por una peruana y protagonizada por otra peruana. pero lo mas importante es que la teta ha sido seleccionada para competir -con otras cinco películas- a mejor película extranjera por la academia de ciencias y artes cinematográficas, me refiero a la academia, esa queda esas codiciadas estatuillas doradas. los oscares.


Repito, todo el perú celebra, tenemos la primera película peruana nominada a los oscares, somos la súper potencia fílmica en latinoamérica deben pensar todos. pero te apuesto que cuando fueron a verla al cine, se quedaron con los ojos como platos preguntándose que michi le encontraron los alemanes para darle el oso de oro del festival de berlín. personalmente yo me quede medio wtf, pero sali encantado con la peli, con la música en quechua, y con mi idea de tristeza y de querer aprender quechua.


Meses despues la teta sigue siendo tan famosa como antes, la actriz magaly solier es tan caseria de la página web de el comercio como jaime bayly y sus enredos dominicales. clauida llosa llora de felicidad, magaly solier llora por que los periodistas la tratan mal, renzo shuller va a vender chullos con jimena lindo, y el peru se rie de todo el circo de esta teta permiada. y como dirian las feministas, tenia que ser una teta la que saco adelante al perú.

domingo, setiembre 27

Mistura (Ósea el post donde alabo las ideas de Gastón)

Hoy fui a Mistura 2009, la feria gastronómica internacional de Lima que se realizó este año en el Parque de la Exposición. Si bien hay harta gente que como yo, compro sus entradas con tiempo, no tuvo que hacer colas en el ingreso, soportó el mar de gente, comió lindo de todos los lugares que pudo y se fue contento y con la barriga empachada de sabor peruano. Claro que hay otros, siempre los hay, los que botan lisura, tal como la flor de la canela, a tan buena iniciativa del gordito de Gastón y compañía en Apega.
Primero hay que decirles a esos, que si hubieron colas fue por que se les ocurrió comprar sus entradas a última hora. Que chiste. Si se llenó el lugar fue por que todo estuvo a pedir de boca, fue por que todos querían ir a probar las delicias que hace el Perú. Me pareció insano ver a una viejita quejarse por que había mucha gente. Estas en una feria, de precios populares. Si quieres comer rico y tranquilo, no te vas a ir a una feria... te vas al mismo restaurante, y es que hay tantos en Lima como para quejarte que no pueden dejarte comer tranquila. Lo que si me molestó es que desde ayer se anunció que no habían entradas a la venta, pero al final si vendieron. Si bien supongo que fue para que tanta gente no se quedara afuera (ósea casi por pena) eso crea desorden. Pero no me quejo por que yo no hice cola xD.
Luego la entrada, muchos dicen que es muy cara. Pero miren, que aquí a nadie se les regala nada. Estoy seguro que entre seguridad, los toldos, pancartas, impresiones, tablones de señalización, los almacenes, la logística, el césped que mañana tendrán que replantar, los refrigeradores se ha ido un montón de plata. Gastón no es el único que hizo Mistura posible, y estoy seguro que todos no lo han hecho por amor al arte.
Y sobre Gastón, que me parece un genio (con su idea de un Guggenheim para Lima en un conocido periódico local se convirtió en mi ídolo), déjenlo tranquilo, pocos han hecho lo que él hace por el país en mucho tiempo. Gastón será el midas de la comida peruana, pero el no tiene por que regalarles su plata. Gastón nos ha regalado un increíble motivo para estar orgullosos de ser peruanos, no le pidan más. Y eso que Gastón no es el dueño de Mistura.
Y ahora el futuro, como dice Gastón, Mistura a largo plazo servirá para que entre nosotros (Los peruanos) nos volvamos orgullosos de nuestra gastronomía. Y un Mistura al año viene probando ser un éxito. Lo que si se podría considerar es alargar la fecha. Un Mistura, "la semana de la gastronomía peruana" debería ser considerado. Incluyendo un feriado o algo así. También el lugar, y es que Lima no tiene lugar idóneo para algo así. Es una pena, el local de la Feria del Hogar pudo servir para esto, pero ya no existe. No sé que parque pueda ser tan grande y tan buen ubicado para tal fin.
Yo solo espero ir a Mistura 2010, y algún día llegar a ser tan visionario como Gastón.