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miércoles, setiembre 8

Carpas

Este sábado iré a ver "Quidam" del cotizado Cirque du Soleil con espectativas gigantes. Pero esto me recuerda que cuando yo era pequeño, uno no se hace el muy electivo para ir a espectáculos familiares.
Estoy seguro que mi primer contacto con el circo, esa carpa sucia pero colorida, llena de payasos y malabaristas, de leones y elefantes, fue en Chiclayo de pequeño. Como ya deben saber, hasta el cansancio, soy de Chiclayo y allí los circos que llegaban eran humildes. Muchas veces con nombres estrambóticos, pero circos accesibles, pero en el fondo, es lo que había y era suficiente para entretenerme.
Mi mejor recuerdo es que una vez fue a Chiclayo, y esto es muy raro, un espectáculo de "Los Picapiedras On-Ice". Ese tipo de espectáculos que vienen con merchandising oficial, gaseosas en ostentosos vasos con publicidad, etc. Fue inolvidable, la verdad es que no recuerdo el show, más recuerdo el hecho en sí de la carpa o el merchandising, pero el hecho de algo más elaborado al circo raquítico y silvestre al que estaba acostumbrado me marcó.
No volvió a llegar otro espectáculo de ese tipo, a pesar que tuve noticia de que en Lima habían traido a "Disney's Aladdin On-Ice" (o eso me hicieron creer).
En Lima todo era diferente, más elaborado y caro. Pero eso no hacía que una vez al año, en Julio -fiestas patrias, la época de los circos- mis padres nos llevaran a algún circo, como "El Circo de los Hermanos Fuentes Gasca", "El Circo del Señor Barriga" o hasta el "Circo de Parchís". Luego los circos perdieron su brillo, más veníamos a Lima de shopping que para otra cosa. Y llegamos a esta semana, a pocos días de ir a "Quidam", con las espectativas por los cielos y muchas ganas de ver un circo de verdad

miércoles, diciembre 2

Disney y yo


Estamos todavía algo lejos al estreno de "La Princesa y el Sapo", el retorno triunfal de los estudios Disney a la animación tradicional, y decidí hacer este post sobre lo que significa Disney para mí.
Unos de mis recuerdos más vívidos que tengo de mi chiquititud tienen que ver con Disney, no estoy seguro cual habrá sido mi primer contacto con Disney: una visita al cine (si bien era la época de los re-re-re-re-estrenos, tuve la suerte de nacer con la segunda edad dorada de Disney, el 1989 con La Sirenita), o habrá sido un album de pegatinas de Blancanieves (tengo memoria fotográfica de ese momento, yo pegando la manzana en la mano de la bruja, en mi antiguo departamento en la Gran Plaza).
No tengo la menor idea, mi mamá dice que la primera película de Disney que vimos fue Bambi, pero yo recuerdo haber ido a ver Pocahontas (tal vez esa es la primera película que recuerdo, por que hubo un apagón en media función), Aladdín, La Sirenita, y La Bella y la Bestia. De La Bella y la Bestia tengo un recuerdo en especial, en La Industria salía un comic de la película, que yo coleccionaba (tengo otro momento fotográfico de yo revisando el periódico en el cuarto de mi abuela, en Sullana).
Pues Disney siempre estuvo ahí, aunque tengo que aceptar que ví El Jorobado de Notre Dame (en Lima, con mi tía Pilar y mis primos), creo que esa fue última la película de Disney que vi en mucho tiempo. Admito no haber visto Toy Story, ni Hércules, ni Mulan, ni si quiera Flubber (que parecía buena en ese entonces, pero ni idea). Por un momento dejé de interesarme en Disney. Incluso compraba por esa época una revista llamada Disney Explora, pero no veía películas Disney.
Por ahí, o es que era después, me fui a Walt Disney World, no tengo ni que decir que me quede enamorado del lugar, quería ser dueño de Disney, quería ver uno en Perú, quería ser un Disney en mi tierra. Dibujé esa idea mil veces, pero cada vez me parece más lejano.
La primera película de Disney que ví luego de ese periódico de ausencia-Disney fue Las Locuras del Emperador. Luego apenas alquilé algunas en VHS (La primera película de Doug, Atlantis etcs). Luego vino la época del DVD. Sólo alquilé Vacas Vaqueras, Monsters Inc. Me compré varias películas piratas de Disney/Pixar, y sólo una de Disney: El Rey León (otro momento Kódak). El vacío que dejó Disney fue progresivamente llenado por Pixar y las películas de Estudio Ghibli (ambas distribuidas por Disney). Creo que lo que revivió un poco mi amor por las películas clásicas fue la aparición de los domingos Disney, en Frecuencia Latina, donde todos los domingos como a las 6 ponian una película de Disney xD.
Desde el año pasado revivió en mi gusto por Disney, fui a ver Encantada y Wall-e en el cine. Me compré varios clásicos de Disney en Disney DVD. Y justo cuando seguía en mis compras para coleccionar más DVDs de Disney llegó el Blu-ray Disc. Me he comprado cuanta película de Disney clásica salga hasta ahora: La Bella Durmiente, Pinocho y Blancanieves y los 7 enanos. En febrero espero comprarme Dumbo, luego La Bella y La Bestia en su edición Diamante y Fantasía. Pero antes tengo que ir al cine, a ver la nueva película de Disney.

domingo, octubre 4

El Pequeño Vampiro (con bonus)


Cuando era pequeño leí un libro de ediciones Alfaguara llamado El Pequeño Vampiro. Recuerdo que me gustó tanto que en esa época mi personaje favorito era Anton, el humano de la serie. Anton era un niño un poco antisocial que en lugar de ir a jugar con sus amigos le gustaba leer historias de terror, y ver películas de terror. A sus padres, los normales, les parecía raro todo eso de las historias de terror. Una noche que ellos salen al cine Anton descubre en su cuarto a un verdadero vampiro. Rüdiger von Schlotterstein era su nombre, y luego de asegurarle que no iba a hacerle nada (ya había cenado) se hicieron amigos. Al poco tiempo me puse a dibujar vampiros como Anton. Y me hubiera encantado ser amigo de un vampiro. Poco a poco comenzé a comprarme uno que otro de los libros de la extensa colección (algo de 16 libritos). Cuando crecí, me sentí un poco Anton cuando me ruborizaba cada vez que le gustaba a una chica, y sobre todo el estudiar para ser dentista solo para conquistar a sus padres.

jueves, julio 30

Edificios chatos


Detesto ver que mi barrio -donde crecí, aprendí a montar bici, terminé con mi primera enamorada, etc- se llena de chatos edificios, que la bonita zona del parque X de estar llena de casas residenciales se comienza a llenar de pitucos edificios de 5 o 6 pisos, y yo comienzo a desconocerla. Odio ver como mi tranquilo barrio se llena de feúchos departament buildings para 20 o más familias. Lo detesto.
Recuerdo cuando el parque era un terreno lleno de tierra, piedras y arbustos secos. Algunos vecinos, entre ellos mi madre, sembraban césped en las parcelas colindantes a sus casas. Mi jardín estaba lleno de girasoles, me divertía verlos como miraban el sol. También había un alto algarrobo que mi mamá mando a talar, pero antes de que eso pasara, a veces con mis hermanos nos matábamos recogiendo algarrobas (un fruto largo y delgado) sólo para tener la satisfacción de llenar bolsas de tal fruto. Yo también jugaba (y esto no lo han escuchado de mi) en la tierra con vidrios y piedritas, a hacer edificios, cascadas y riachuelos que tomaban vida cuando traía una jarra llena de agua y la vertía.
En mis febriles sueños me imagino a Chiclayo como una mini Lima, y a mi amado parque un mini Golf de San Isidro. Lleno de edificios con personas espigadas. El óvalo Bolognesi sería nuestro mini óvalo Gutiérrez. Tantas cosas que uno se puede imaginar cuando esta aburrido.

martes, abril 8

Las humitas de mi abuelita [Comida personal]


Mi abuelita paterna hacía una humitas riquísimas, cada vez que llegabamos a la casa de mis abuelitos, sea de mañana o de noche, lloviera o hiciera sol, siempre, siempre, ella nos recibía con unos platos de humitas, mote, huevos duros, panes serranos, rosquitas ("todo de Tacabamba" solía decir mi abuelita), arroz calentado y una taza de café pasado (el único café que me gusta, salvo el Moka Blanco de Starbucks xD).

Ella se sentaba en la cabeza de la mesa y mi abuelito siempre a su derecha. Los demás nos acomodamos como sea, aunque los mayores siempre más cerca de los abuelos. Al ser hombres, mis dos hermanos y yo, teníamos una "preferencia" curiosa: siempre nos servían la comida (llamadlo machismo, pero en la casa de mis abuelitos -como en cualquier casa de provincianos en el Perú- los hombres casi no ayudaban en cosas de la cocina), aunque al menos nosotros siempre que andabamos ayudando a servir y recojer los platos por cortesía, mi papá era el único que nos hacía hacer cosas "extras" como moler el maíz para hacer humitas (incluso una vez nos hizo barrer el patio de los abuelos, pero vino nuestra abuelita y nos dijo que dejemos de hacerlo).

Al sentarnos todos, mis abuelitos se ponían a conversar con nuestros papás y nosotros comiamos en silencio, de vez en cuando la abuelita nos miraba y preguntaba "como iban sus cholitos", mi papá decia que bien, nos recomendaban estudiar y seguían conversando... nosotros seguiamos comiendo y a cada rato nos decían cosas como que nos sirvieramos otra humita, más arroz o otro huevo. Yo al menos me comía como cinco humitas, pero mi papá siempre lograba ponerme una más en el plato, que yo comía resignado (pero contento).

Cuando mi abuelita murió, mi abuelito reemplazo su lugar a la cabeza de la mesa. Trataba de organizar las mismas atenciones siempre que podía, pero el sabor de las humitas ya eran diferentes.

jueves, febrero 21

Harry Potter y las Reliquias de mi Infancia/Adolescencia


Cuando le pedí prestado hace casi 7 u 8 años a Mario Arrese (un compañero del colegio) su libro de Harry Potter y la piedra filosofal a nunca pensé que ese libro pirata cambiaría mi vida. Mario me lo había recomendado por que el sabía que me gustaba leer (era la época en que mi vicio era comprarme libros de El Pequeño Vampiro, de Roald Dahl, de Gianni Rodari, etc, etc), pero nunca pensé que Harry iba a terminar creciendo conmigo.

No recuerdo exactamente en que mes fue, por octubre o noviembre o tal vez diciembre, lo que si recuerdo -y lo recuerdo clarito- es que fui a Trujillo con él (y con una revista de Aventuras de Genio con portada de Digimon y lentes 3D) en la camioneta de mi papá... lo me enamoré en el camino. Evidentemente luego de ver a mis abuelos en la noche fui a donde siempre iba en ese entonces en Trujillo: a La Adriática.

La Adriática era el nombre de una librería de libros originales que frecuentaba desde que era pequeño. Los primeros libros que compre ahí fueron Piratas en el Callao y La Girafa, el Pelicano y el Mono -los compre cuando fui a Trujillo en un tipo de intercambio cuando estaba en la selección de natación de la Acuática-, bueno el hecho es que cuando llegé a La Adriática compré el libro uno (ya que me moría por tenerlo en original) y el dos... mi mamá me prometió que el tres me lo compraría la siguiente vez que vengamos, y no habían otros todavía.

Para navidad ya tenía el libro tres, y espera con ansias el cuatro, preguntaba siempre cuando tení oportunidad en
La Adriática. Mi tío -un profeso transgresor del copyright- me regaló el libro cuatro en pirata. Me desilusioné cuando me di cuenta que le faltaban varias paginas. Un amigo del colegio (Juan Diego Campana) me lo prestó en una rara edición Hardcover de un editorial Salamandra. Cuando lo ví en La Adriática en esa edición Salamandrina me pareció horrible para mi colección. Quiero que llege en versión Emecé, pense cuando vi el insulso logo de Salamandra... nunca me perdonaré ya después de eso nunca pude conseguir la primera edición de ese libro. Y al final terminé comprando la versión salamandrina (ajjj).

El quinto me lo compró mi papá, me pareció rarazo ver su holograma en la portada. Lo leí primero el pirata, obviamente xD.

El sexto fue el que lei primero en el original en inglés (primera edición), fue genial, aunque aveces no entendía muy bien, pero Scholastic hace un genial trabajo en esas ediciones. Luego me lo compre en español cuando salió en Chiclayo, junto con Alfredo.

El séptimo, me compre en primera edición todas las ediciones inimaginables xD, probablemente siendo uno de los primeros en tenerlo en Perú, ya que en Chiclayo fui el único fan en ir a Zeta Book Store a la hora del lanzamiento. Y bueno, hoy recien me compro el ultimo libro de Harry Potter (el séptimo en español) que compraré jamás.

viernes, diciembre 22

Mi infancia Trujillana


He ido a Trujillo, mi obligación de nieto llama, no veo a mi abuelita desde hace meses, ya fui a verla y aun me queda la promesa de leerle mi cronica. Bueno pero este post no es para decir eso, si no para recordar todo lo que he pasado en Trux, las veces que h ido a la calle Pizarro o a Adriatica, a comprar ropa por ahi, zapatillas, o al mercado con mi Abuelita. Yay, a las librerias, etc. Tambien a la casa de mis tios y tias, hay varias, muchas cosas he hecho por alla. Recuerdo muchas pero un dolor de barriga me impide escribir todas... quiero mi pocket pc, ah si, me da ganas de escribir en un instante y digo lo escribire despues... soy un flojo pero asi me....