jueves, marzo 24

Teatros Limeños

Estoy lejos de Lima, lo sé, pero leí en un Blog una curiosa división de los teatros limeños y me pregunté... Si nuevayork tiene a Broadway y Buenos Aires tiene la avenida Corrientes... ¿Lima no merece ponerle nombre a esta nueva onda cultural que son los teatros?

Lo malo es que desde esa clasificación la escena teatral limeña ha cambiado tanto, que no se ahora cómo podríamos organizarlos.

Los teatros Broadway Limeños serían:

Teatro Municipal (West Side Story)
Teatro Peruano Japonés (La Chica del Maxim, La Tía de Carlos, El Mundo de Carlín)
Teatro La Plaza ISIL (Por Accidente, La Señorita Julia, Los Últimos Dias de Judas Iscariote)
Teatro del Centro Cultural de la PUCP (Una Vida en el Teatro, La Doble Incostancia, Medea)
Teatro El Británico (Entonces Alicia Cayó, Las Tres Hermanas, Madre Coraje y sus Hijos)
Teatro de la Alianza Francesa (Pequeñas Interrupciones, Anabella y Zina, La Mujer de Arena)
Teatro Luigi Pirandello (Altar Boyz, Rent)
Teatro Larco (Demasiado Poco Tiempo)

Antes/A veces
Teatro Mario Vargas Llosa (La Tercera Edad de la Juventud, El Celular de un Hombre Muerto)
Auditorio del Colegio San Agustín (¿Y Dónde Está el Tenor?, Una Pulga en la Oreja)
Teatro Marsano (Carmin el Musical, Casi Normal)

Off/Broadway Limeño:
Auditorio AFP Integra del Museo de Arte de Lima (Aeropuerto)
Auditorio del Centro Cultural El Olivar (Break, La Madonita, Kafka y la Muñeca Viajera)
Auditorio del Instituto Italiano de Cultura (La Mandragora)
Auditorio del Centro Cultural Ricardo Palma - Miraflores ()
Auditorio Augusto B Leguía ()
Teatro Julieta
Teatro Racional (Yo Río, Escrito en Piedra)
Teatro Mocha Graña ()
Casa Yuyachkani (Sin Título Técnica Mixta)

Inclasificable
Satchmo de Miraflores
Teatro Canout

En algún momento se incorporara el Teatro Nacional, esperemos a la mejor categoría.

miércoles, diciembre 8

Teatro Julieta, 12 de Nov 2010


Me sentía raro, como que no entraba en este lugar, adelante habían viejas miraflorinas pitucas (agg las odio) afanandose a un joven extranjero con pinta de gígolo. Y detrás mío dos patas, que de patas no tenían nada y mas bien parecían pareja. Y yo, mas puritano que nunca no sabia a donde mirar, es que si seguía mirando la confitería seguro pensaban que era un maldito muerto de hambre que no tiene dinero para pringles (seguro robo su iPod touch -y sus zapatillas- a un transeúnte). El teatro Julieta era un sótano en una callecita pequeña que daba al parque Kennedy, a la vuelta de media naranja, debajo de donde vivía Sara. Nunca me había percatado de el, era tan raro que una selección aleatoria me haga venir a este lugar, para luego sentirme tan mal al respecto. Ya dentro el teatro olía a guardado, a hogar (la tienda, no mi casa) y al closet de mis abuelitos. El fondo musical era rarin, hoy siento una atmósfera rara (eso te ganas por venir a ve el pseudo musical diferente), cosa que me lava a pensar, otra vez, de verdad hice bien en venir a ver la obra mas "controversial del año" como ellos se publicitan. Comienzo a sentir miedo e paciencia, total, si seguimos así no comenzaran antes de las 10.

domingo, noviembre 21

Rent en Lima


El jueves fui a RENT. Había comprado mi entrada con años luz de anticipación y cada vez que la veía en mi gabinete (es que tengo un gabinete donde guardo los tickets de las funciones a las que iré) la veía con curiosidad. Lo que pasa es que yo no sabía que era RENT, osea, si tenía la idea de que era un musical, pero ahí nomás. Eso me ponía nervioso.
Sobre todo después que fui a un musical donde -horror de los horrores- habían dos tipos besándose (¡juro que fuí sin saber que era una obra así!). Tenía miedo por que iba con la puritana R. y ella se escandalizaría mucho más que yo de ver dos tipos besándose (*para mi mala suerte en Rent dos tipos tambiém se besan, pero no se escandalizó tanto, creo).
La noche de la función llegamos al teatro Luigi Pirandello (Ex Raimondi) y había un montón de gente en el hall de ingreso, una chica nos regaló unos chocolates (gracias Scotiabank). Yo esperaba un programita de mano para mi colección (mínimo) pero lo vendían a 5 soles (lo compre obviamente), también habían unos posters, pero lo dejé para más tarde, primero había que ver si me gustaba la cosa esta de RENT.
Al entrar en la sala mi primera decepción fue que los asientos eran muy a la izquierda, odié a muerte a la chica de teleticket, yo le pedí unos asientos adelante e centrados. Comenzó tarde, pero no me importo, supuse que era una de esas cosas por ser el estreno, me molestó un poco la publicidad de Scotiabank (pero bueno dieron chocolates). Cuando comenzó RENT primero me pareció algo raro, pero me comenzó a gustar para "Rent" ya me había gustado. Para "Prende mi vela" estaba cautivado. Otras geniales canciones del primer acto fueron "Hoy por ti" (Angel daba miedo saltando dos metros con sus tacones), "Tango Maureen", "Debería yo decirte".
Para el receso de 10 minutos salí con ganas de comprar los posters.
En el segundo acto me encantó "Tiempos de Amor", y todas las canciones finales son geniales. El final (que no diré por razones obvias) me sorprendió (ya busquen en wikipedia nomás). Lo único que esto demuestra es que me gustan los musicales

jueves, setiembre 9

Mistura 2010


Este año fui a Mistura, fui dos veces, por lo que se puede deducir que sigo pensando que Mistura es una gran idea. Me desesperó no encontrar entradas en pre-venta (de verdad la pre-venta es la mejor manera de ir a Mistura), y me desespero aún más hacer una cola interminable para conseguir una entrada, pero tuve suerte y alguien más me compro una entrada, y entre feliz... a hacer una que otra cola adentro.
Las colas para conseguir entradas si que eran gigantescas, y tal vez son lo peor, pero tampoco se puede vender a diestra y siniestra, no deberían, ya que eso de vender a diestra y siniestra crea el otro mal de las largas colas: los revendedores. Estos seres inescrupulosos que lucraban con la esperanza de entrar a Mistura (y con el hambre de la gente).
Las colas eran un crimen, revender era un crímen. Pero bueno, entre, y me encantó la versión 2010, más ordenada, más restaurantes, más mesas. La gente dirá que para que voy a hacer cola, comer parado, por que hay tanta gente, por que hay ese tipo de gente aquí, etc. Pero es ridículo pensar que te van a dar un servicio personalizado en una feria. Si todos pudieran entrar, y comer sentados, Mistura debería ser del tamaño de Lima.
Y como dice Gastón, quien sabe, dentro de unos años Mistura sea eso, del tamaño de nuestra ciudad. Por que Mistura es una de esas ideas que ha nacido para ser grande

miércoles, setiembre 8

Carpas

Este sábado iré a ver "Quidam" del cotizado Cirque du Soleil con espectativas gigantes. Pero esto me recuerda que cuando yo era pequeño, uno no se hace el muy electivo para ir a espectáculos familiares.
Estoy seguro que mi primer contacto con el circo, esa carpa sucia pero colorida, llena de payasos y malabaristas, de leones y elefantes, fue en Chiclayo de pequeño. Como ya deben saber, hasta el cansancio, soy de Chiclayo y allí los circos que llegaban eran humildes. Muchas veces con nombres estrambóticos, pero circos accesibles, pero en el fondo, es lo que había y era suficiente para entretenerme.
Mi mejor recuerdo es que una vez fue a Chiclayo, y esto es muy raro, un espectáculo de "Los Picapiedras On-Ice". Ese tipo de espectáculos que vienen con merchandising oficial, gaseosas en ostentosos vasos con publicidad, etc. Fue inolvidable, la verdad es que no recuerdo el show, más recuerdo el hecho en sí de la carpa o el merchandising, pero el hecho de algo más elaborado al circo raquítico y silvestre al que estaba acostumbrado me marcó.
No volvió a llegar otro espectáculo de ese tipo, a pesar que tuve noticia de que en Lima habían traido a "Disney's Aladdin On-Ice" (o eso me hicieron creer).
En Lima todo era diferente, más elaborado y caro. Pero eso no hacía que una vez al año, en Julio -fiestas patrias, la época de los circos- mis padres nos llevaran a algún circo, como "El Circo de los Hermanos Fuentes Gasca", "El Circo del Señor Barriga" o hasta el "Circo de Parchís". Luego los circos perdieron su brillo, más veníamos a Lima de shopping que para otra cosa. Y llegamos a esta semana, a pocos días de ir a "Quidam", con las espectativas por los cielos y muchas ganas de ver un circo de verdad